El estilo Colonial
El estilo Colonial en la actualidad adquiere una gran variedad de formas decorativas que podemos optar para nuestro hogar, invita a conocer y probar con muebles, colores y accesorios muy diferentes.
De nuestros gustos dependerá mucho el aspecto final de la casa en la que tenemos pensado habitar y pasar las mejores horas de nuestra vida.
El diseño de interiores gana cada día más posibilidades con las innovaciones en textiles, materiales y tendencias en general.
Es así que estilos decorativos como el que ya mencionamos anteriormente (colonial), que podríamos considerar un tanto "paseé", adquieren un nuevo aspecto y se renuevan con recursos más actualizados.
Las haciendas y casas señoriales, tan extendidas en el sureste de México, Argentina y Centroamérica, vuelven a lucir el esplendor de hace años, gracias a sus cuidadosas restauraciones y su readaptación a los tiempos actuales.
Las características que hacen distintas a estas mansiones y sus fantásticos detalles que por cierto se quedan grabados en la imaginación y gusto de sus visitantes, y que luego en más de una ocasión, intentarán trasladar este ambiente a sus viviendas. Sin lugar a dudas el primer mandamiento para adoptar este estilo, de belleza tranquila y líneas sosegadas, y darle un aire lo más original posible, es respetar la infraestructura de la casa en la restauración y reformar y añadir molduras, en el supuesto de que estemos empezando de cero en nuestro inmueble.
Se hará particular hincapié en las bisagras y demás engranajes de hierro y acero que hubiera en puertas y ventanas. Hay que tener en cuenta que estos elementos son pesados y macizos, así que hay que extremar las precauciones y utilizar siempre productos de limpieza recomendados y adquiridos en tiendas especializadas.
Tampoco hay que pasar por alto el dotar de brillo a las vigas que sirven de apoyo al techo y a las que lo cruzan en forma de artesonado, un entramado frecuente en estas casas que transfiere identidad a todo el conjunto. Yo por mi parte les deseo éxitos con su nueva aptitud frente a este diseño, que en épocas pasadas estuvo lleno de magia y esplendor.
De nuestros gustos dependerá mucho el aspecto final de la casa en la que tenemos pensado habitar y pasar las mejores horas de nuestra vida.
El diseño de interiores gana cada día más posibilidades con las innovaciones en textiles, materiales y tendencias en general.
Es así que estilos decorativos como el que ya mencionamos anteriormente (colonial), que podríamos considerar un tanto "paseé", adquieren un nuevo aspecto y se renuevan con recursos más actualizados.
Las haciendas y casas señoriales, tan extendidas en el sureste de México, Argentina y Centroamérica, vuelven a lucir el esplendor de hace años, gracias a sus cuidadosas restauraciones y su readaptación a los tiempos actuales.
Las características que hacen distintas a estas mansiones y sus fantásticos detalles que por cierto se quedan grabados en la imaginación y gusto de sus visitantes, y que luego en más de una ocasión, intentarán trasladar este ambiente a sus viviendas. Sin lugar a dudas el primer mandamiento para adoptar este estilo, de belleza tranquila y líneas sosegadas, y darle un aire lo más original posible, es respetar la infraestructura de la casa en la restauración y reformar y añadir molduras, en el supuesto de que estemos empezando de cero en nuestro inmueble.
Se hará particular hincapié en las bisagras y demás engranajes de hierro y acero que hubiera en puertas y ventanas. Hay que tener en cuenta que estos elementos son pesados y macizos, así que hay que extremar las precauciones y utilizar siempre productos de limpieza recomendados y adquiridos en tiendas especializadas.
Tampoco hay que pasar por alto el dotar de brillo a las vigas que sirven de apoyo al techo y a las que lo cruzan en forma de artesonado, un entramado frecuente en estas casas que transfiere identidad a todo el conjunto. Yo por mi parte les deseo éxitos con su nueva aptitud frente a este diseño, que en épocas pasadas estuvo lleno de magia y esplendor.





